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Vídeos corporativos: qué incluyen y de qué depende el precio

Foto y vídeoMomi Cohen3 min de lectura

Cuando alguien me pide presupuesto para un vídeo corporativo, la primera pregunta casi siempre es la misma: ¿cuánto cuesta? Y la respuesta honesta es que depende, que es justo lo que nadie quiere oír. Así que te cuento de qué depende, para que puedas comparar presupuestos sabiendo qué estás comprando.

Qué hay detrás de un vídeo de dos minutos

Lo que ves en pantalla es la última parte. Antes de grabar hay que decidir qué se cuenta, a quién y en qué orden. Después viene la grabación, y luego el montaje, el color, el sonido, los subtítulos y las versiones para cada canal.

Un vídeo corporativo bien hecho pasa por estas fases:

  • Idea y guion. Qué tiene que entender quien lo vea y qué tiene que hacer después.
  • Preparación. Localizaciones, personas que salen, preguntas para las entrevistas y un plan de rodaje.
  • Grabación. Entrevistas, imágenes del equipo, del espacio y del trabajo en marcha.
  • Montaje. Ritmo, música, rótulos, color y sonido.
  • Versiones. La larga para la web y YouTube, y cortes verticales para Reels, TikTok o Shorts.

Si un presupuesto solo habla de “grabación y edición”, pregunta quién se encarga del resto. Muchas veces el guion queda en el aire y acaba escribiéndolo el cliente la noche antes.

Las cinco cosas que mueven el precio

1. El guion

Un vídeo sin guion se nota. Se alarga, repite ideas y acaba sin decir nada concreto. Yo escribo los guiones de mis vídeos porque así sé desde el principio qué imágenes necesito y no grabamos de más. Si el presupuesto lo incluye, cuesta algo más al principio y te ahorra horas de rodaje después.

2. Los días de grabación

Es lo que más pesa. No es lo mismo una mañana en tu oficina que grabar en varias sedes. En Grupo Moyano Lanzat hicimos vídeos de tres residencias en Benalmádena, con sus instalaciones, su equipo y las actividades con los residentes. Organizarlo bien fue la mitad del trabajo.

3. Quién sale y cómo

Las entrevistas a personas que no están acostumbradas a la cámara necesitan tiempo y paciencia. Si salen pacientes o clientes, además hay que gestionar sus permisos. En Viten grabo hasta intervenciones en quirófano, y ahí cada plano se piensa antes para que se entienda y transmita confianza sin resultar duro.

4. Lo que se añade en el montaje

Rótulos animados, gráficos, ilustración o animación suben el trabajo de edición. A veces merece la pena: en Emma y Timoteo dibujé y animé el cuento para contar una historia delicada sin caer en el dramatismo. Otras veces basta con un buen montaje y una música bien elegida.

5. Cuántas piezas salen

De una misma grabación pueden salir el vídeo principal, un par de testimoniales y varios cortes para redes. Si lo planificamos desde el guion, cada pieza extra cuesta mucho menos que si se pide después.

Una persona o un equipo

Una productora mueve a varias personas: guionista, operador de cámara, sonidista, editor. Es lo adecuado para un anuncio de televisión. Para la mayoría de vídeos de empresa, un filmmaker que lleva todo el proceso es más ágil y más barato, y el mensaje no se pierde entre unos y otros.

Lo que sí te recomiendo es que quien grabe conozca tu marca. Si el vídeo no tiene el mismo tono que tu web, tus fotos y tus redes, parece de otra empresa.

Antes de pedir presupuesto

Ten claras tres cosas: para qué vas a usar el vídeo, dónde se va a ver y qué te gustaría que hiciera quien lo vea. Con eso cualquier profesional te puede dar un precio ajustado, y podrás comparar presupuestos que hablen de lo mismo.

Si estás pensando en hacer vídeos corporativos en Málaga y quieres que lo veamos con tu caso concreto, escríbeme.